Notas del tema

Palabras clave principales y transversales 🌟.

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Comodidad de lectura

ECR 52.9

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

52.9 JesĂșs me instruye asĂ­:

«Cuando dije a los discĂ­pulos: “Vamos a hacer feliz a mi Madre”, habĂ­a dado a la frase un sentido mĂĄs alto de lo que parecĂ­a. No la felicidad de verme, sino de ser Ella la iniciadora de mi actividad taumatĂșrgica y la primera benefactora de la humanidad. Recordadlo siempre: mi primer milagro se produjo por MarĂ­a; el primero: sĂ­mbolo de que es MarĂ­a la llave del milagro. Yo no niego nada a mi Madre. Por su oraciĂłn anticipo incluso el tiempo de la gracia. Yo conozco a mi Madre, la segunda en bondad despuĂ©s de Dios. SĂ© que concederos una gracia es hacerla feliz, porque es la Toda Amor. Por esto, sabiĂ©ndolo, dije: “Vamos a hacerla feliz”.

AdemĂĄs quise mostrar al mundo su potencia junto a la mĂ­a. Destinada a unirse a mĂ­ en la carne — puesto que fuimos una carne: Yo en Ella, Ella en torno a mĂ­, como pĂ©talos de azucena en torno al pistilo oloroso y colmo de vida —, destinada a unirse a mĂ­ en el dolor — puesto que estuvimos en la cruz Yo con la carne y Ella con su espĂ­ritu, de la misma forma que la azucena perfuma tanto con la corola como con la esencia que de Ă©sta se desprende —, era justo unirla a mĂ­ en la potencia que se muestra al mundo.

Os digo a vosotros lo que les dije a aquellos invitados: “Dad gracias a MarĂ­a. Por Ella os ha sido dado el Dueño del milagro y por Ella tenĂ©is mis gracias, especialmente el perdĂłn”.

Descansa en paz. Nosotros estamos contigo».

Palabras clave

ECR 53

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

JesĂșs, Santiago, Juan, AndrĂ©s, Pedro, Felipe y BartolomĂ© fueron al Templo. Pero es una verdadera feria, donde los mercaderes del Templo son usureros de los mĂĄs pobres. Una pareja de ancianos es maltratada por un tendero, y JesĂșs les dice que su comportamiento no es correcto: el tendero debe darles un cordero mejor. El hombre no escucha, y JesĂșs, ante todo el alboroto que hay en el Templo, se vuelve terrible. Construye un lĂĄtigo y vuelca las mesas y el dinero que habĂ­a sobre ellas. Llegan los sacerdotes y le preguntan quiĂ©n es y por quĂ© hace esto. JesĂșs responde que Ă©l es el que puede y que si el verdadero Templo es destruido, Ă©l lo levantarĂĄ. Promete que le conocerĂĄn y sabrĂĄn de dĂłnde viene. A continuaciĂłn, el Maestro pronuncia un discurso en el Templo, recordando las palabras del Deuteronomio. Nos recuerda que debemos ser justos con los pobres y que los sacerdotes deben tener como patrimonio la pureza y la caridad, no la riqueza puramente material. Dios Padre es su herencia. Por Ășltimo, invita a todos a seguirle, porque ha llegado la hora de la gracia.

Palabras clave

ECR 53.3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Como tampoco es digno que tĂș te aproveches de dos viejecitos porque son dĂ©biles y estĂĄn indefensos.

Palabras clave

ECR 53.6-7

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

ÂĄOĂ­d, vosotros de Israel! En el Deuteronomio estĂĄ escrito: “ConstituirĂĄs jueces y magistrados en todas las puertas... y ellos juzgarĂĄn al pueblo con justicia, sin propender a parte alguna. No tendrĂĄs acepciĂłn de personas, no aceptarĂĄs donativos, porque los donativos ciegan los ojos de los sabios y alteran las palabras de los justos. Con justicia seguirĂĄs lo que es justo para vivir y poseer la tierra que el Señor tu Dios te dĂ©â€.

ÂĄOĂ­d, oh vosotros de Israel! Dice el Deuteronomio: “Los sacerdotes y los levitas y todos los de la tribu de LevĂ­ no tendrĂĄn parte ni herencia con el resto de Israel, porque deben vivir con los sacrificios del Señor y con las ofrendas hechas a Él; nada tendrĂĄn entre las posesiones de sus hermanos, porque el Señor es su herencia”.

ÂĄOĂ­d, oh vosotros de Israel! Dice el Deuteronomio: “No prestarĂĄs con interĂ©s a tu hermano ni dinero ni trigo ni cualquier otra cosa. PodrĂĄs prestar con interĂ©s al extranjero; mas a tu hermano le prestarĂĄs, sin interĂ©s, aquello de que tenga necesidad”.

Esto ha dicho el Señor.

Ahora bien, vosotros mismos veis que sin justicia hacia el pobre se juzga en Israel. No hacia el justo, sino hacia el fuerte se propende, y ser pobre, ser pueblo, quiere decir ser oprimido. ÂżCĂłmo puede el pueblo decir: “Quien nos juzga es justo” si ve que sĂłlo a los poderosos se los respeta y escucha, mientras que el pobre no tiene quien le escuche? ÂżCĂłmo puede el pueblo respetar al Señor si ve que no le respetan los que mĂĄs deberĂ­an hacerlo? ÂżEs respeto al Señor la violaciĂłn de su mandamiento? ÂżY por quĂ© entonces los sacerdotes en Israel tienen posesiones y aceptan donativos de publicanos y pecadores, los cuales actĂșan asĂ­ para que les sean benignos los sacerdotes, de la misma forma que Ă©stos actĂșan asĂ­ para tener ricas arcas?

Dios es la herencia de sus sacerdotes. Para ellos, Él, el Padre de Israel, es, como en ningĂșn caso, Padre, y pone los medios para que reciban el alimento como es justo; pero no mĂĄs de lo que sea justo. No ha prometido a sus siervos del Santuario bolsa y posesiones. En la eternidad, por su justicia, tendrĂĄn el Cielo, como lo tendrĂĄn MoisĂ©s y ElĂ­as y Jacob y Abraham, pero en esta tierra no deben tener mĂĄs que vestido de lino y diadema de oro incorruptible: pureza y caridad, y que el cuerpo sea siervo del espĂ­ritu que es siervo del Dios verdadero, y no sea el cuerpo señor del espĂ­ritu, y contra Dios.

Se me ha preguntado con quĂ© autoridad hago esto. ÂżY ellos?, Âżcon quĂ© autoridad profanan el mandamiento de Dios, y a la sombra de los sagrados muros permiten usura contra los hermanos de Israel, que han venido para cumplir el mandato divino? Se me ha preguntado de quĂ© escuela provengo, y he respondido: “De la escuela de Dios”. SĂ­, Israel. Yo vengo y te llevo de nuevo a esta escuela santa e inmutable.

53.7

Quien quiera conocer la Luz, la Verdad, la Vida, quien quiera volver a oír la Voz de Dios que habla a su pueblo, venga a mí. Seguisteis a Moisés a través de los desiertos, ¥oh, vosotros de Israel! Seguidme; que Yo os conduzco, a través de un desierto, sin duda, mås dificultoso, hacia la verdadera Tierra beata. Por mar abierto al mandato de Dios, a ella os llevo. Alzando mi Signo, os curo de todo mal.

Ha llegado la hora de la Gracia. La esperaron los Patriarcas, murieron esperåndola. La predijeron los Profetas y murieron con esta esperanza. La soñaron los justos y murieron confortados por este sueño. Ha surgido ahora.

Venid. “El Señor va a juzgar de un momento a otro a su pueblo y serĂĄ misericordioso para con sus siervos”, como prometiĂł por boca de MoisĂ©s.

Detalle

Contexto: JesĂșs acaba de purificar el Templo por primera vez.

AnotaciĂłn

Libro del Deuteronomio

Dt 16, 18-20 : En todas las ciudades que el Señor, tu Dios, te dé, nombrarås jueces y escribas sobre tus tribus; ellos juzgarån al pueblo con juicios justos. No te desviarås del derecho, no actuarås con parcialidad, y no aceptarås soborno, porque el soborno ciega al sabio y compromete la causa del justo. Buscarås la justicia y nada mås que la justicia, para que puedas vivir y poseer la tierra que el Señor, tu Dios, te da.

Dt 18, 1-2 : Los sacerdotes levitas, toda la tribu de Leví, no tendrån parte ni herencia con Israel: se alimentarån de los sacrificios encendidos al Señor y de su herencia. Esta tribu no tendrå heredad entre sus hermanos, sino que el Señor serå su heredad, como él le ha dicho.

Dt 23, 19-20 : Nunca introducirĂĄs en la Casa del Señor, tu Dios, para pagar ningĂșn voto, las ganancias de una prostituta ni el salario de un "perro", pues ambas cosas son abominables para el Señor, tu Dios. No harĂĄs ningĂșn prĂ©stamo a tu hermano con intereses: ya sea dinero, comida o cualquier otra cosa que pueda devengar intereses.

Palabras clave

ECR 53.7

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

53.7 Quien quiera conocer la Luz, la Verdad, la Vida, quien quiera volver a oír la Voz de Dios que habla a su pueblo, venga a mí. Seguisteis a Moisés a través de los desiertos, ¥oh, vosotros de Israel! Seguidme; que Yo os conduzco, a través de un desierto, sin duda, mås dificultoso, hacia la verdadera Tierra beata. Por mar abierto al mandato de Dios, a ella os llevo. Alzando mi Signo, os curo de todo mal.

Ha llegado la hora de la Gracia. La esperaron los Patriarcas, murieron esperåndola. La predijeron los Profetas y murieron con esta esperanza. La soñaron los justos y murieron confortados por este sueño. Ha surgido ahora.

Venid. “El Señor va a juzgar de un momento a otro a su pueblo y serĂĄ misericordioso para con sus siervos”, como prometiĂł por boca de MoisĂ©s.

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