ECR 162.2
Notas del tema
Niños
ECR 162.3
El Evangelio como me ha sido revelado
Traducción en curso
Palabras clave
ECR 163.2
El Evangelio como me ha sido revelado
Traducción en curso
Palabras clave
ECR 167.3
El Evangelio como me ha sido revelado
Traducción en curso
Palabras clave
ECR 167.4-5
El Evangelio como me ha sido revelado
Traducción en curso
Palabras clave
ECR 167.5
El Evangelio como me ha sido revelado
Traducción en curso
Palabras clave
ECR 167.8-9
El Evangelio como me ha sido revelado
Traducción en curso
Palabras clave
ECR 167.10-11
El Evangelio como me ha sido revelado
Traducción en curso
Palabras clave
ECR 176.2 · Volumen 3
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
Descienden mientras los que dormían se van despertando en número cada vez mayor. Los niños, alegres como gorrioncillos, ya gorjean corriendo y saltando por los prados, y mojándose de rocío a base de bien; tanto que se ganan algún que otro pescozón, con el correspondiente lloro. Pero luego los niños corren hacia Jesús, que los acaricia, y recupera su sonrisa (como si reflejase en sí esas manifestaciones inocentes de alborozo).
Una niña quiere colgarle del cinturón un ramito de flores que ha cogido de los prados, «porque así es más bonita la túnica», y Jesús se lo consiente a pesar de que los apóstoles refunfuñen; es más, dice: «¡Alegraos de que me quieran! El rocío se lleva el polvo de las flores, el amor de los niños aleja las tristezas de mi corazón».
Palabras clave
ECR 177.1 · Volumen 3
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
Jesús entra en Cafarnaúm. Viene de los campos. Le acompañan sólo los doce; es más, los once, porque Juan no está. Se producen los consabidos saludos de la gente: una gama muy variada de expresiones (desde los sencillísimos saludos de los niños, hasta los de las mujeres, un poco tímidos, o los de quienes han recibido la gracia de un milagro, extáticos, o incluso los curiosos o irónicos: los hay para todos los gustos). Jesús responde a todos según el modo en que es saludado: caricias para los pequeños; bendiciones para las mujeres; sonrisas para los agraciados; respeto profundo para los demás.