Notas del tema

La Iglesia Católica, Apostólica y Romana

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Comodidad de lectura

ECR 78.9

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«Maestro, Saúl ha muerto investido del Espíritu de Dios. Nosotros, que le hemos tocado, estamos limpios o hemos quedado impuros?».

«Impuros».

«¿Y Tú?».

«Yo como los demás. No mudo la Ley. La Ley es ley y el israelita la observa. Impuros hemos quedado. Entre el tercer día y el séptimo nos purificaremos. Hasta entonces, estamos impuros. Judas, Yo no vuelvo adonde tu madre. No llevo impureza a tu casa. Que uno que pueda la avise. Paz a esta ciudad. Vamos».

No veo nada más.

Palabras clave

ECR 79.2

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

¿Por qué escandalizar mostrando desprecio hacia la Ley? Para decir “seguidme”, hace falta caminar. Para conducir por un camino santo, hay que recorrer el mismo camino. ¿Cómo habría podido, o cómo podría, decir “sed fieles”, si Yo fuera infiel?».

Palabras clave

ECR 80.2

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

¡Mísero aquel siervo del Señor que piensa en su triunfo y no en el de Dios; que trata de sacar partido, que sueña con ponerse en alto en un trono hecho... ¡oh!, hecho con los intereses de Dios rebajados hasta el suelo (éstos, que son celestes)! Ya no es siervo, éste, aunque externamente lo parezca; es un mercader, un traficante, un falso que se engaña a sí mismo, que engaña a los hombres y que querría engañar a Dios... un desalmado que se cree píncipe y es esclavo...; es del Demonio, su rey de embuste.

Palabras clave

ECR 80.9

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Aquí sentí el cansancio del héroe y del asceta que en una hora de premonición se hace conocedor de la inutilidad de su esfuerzo... Lloré... La tristeza... reclamo mágico para Satanás. No es pecado estar tristes si la hora es penosa, es pecado ceder más allá de la tristeza y caer en inercia o desesperación.

Detalle

Jesús habla de su tentación en el desierto.

Palabras clave

ECR 83.2

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«La bendición actúa y dura si los corazones permanecen fieles a la Ley de Dios y a mi doctrina; en caso contrario, la gracia cesa. Y es justo, porque, si es verdad que Dios da sol y aire tanto a los buenos como a los malos (para que vivan y, si son buenos, se hagan mejores, y, si son malos, se conviertan), también es justo que la protección del Padre se retire para castigo del malvado, para moverle con penas a acordarse de Dios».

Palabras clave

ECR 83.7

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

83.7 Jesús dice luego:

«Pequeño Juan, ¡cuántas veces he llorado, rostro en tierra, por los hombres! ¿Y vosotros quisierais ser menos que Yo?

También para vosotros, los buenos están en la proporción que había entre los buenos y Judas. Y cuanto más bueno es uno, más sufre por ello. Pero también para vosotros — y esto lo digo especialmente para aquellos que han sido designados para el cuidado de los corazones — es necesario aprender estudiando a Judas. Todos sois “Pedros”, vosotros, sacerdotes, y debéis atar y desatar; pero, ¡cuánto, cuánto, cuánto espíritu de observación, cuánta fusión en Dios, cuánto estudio vivo, cuántas comparaciones con el método de vuestro Maestro debéis hacer para serlo como debéis!

A alguno le parecerá inútil, humano, imposible cuanto ilustro. Son los de siempre, los que niegan las fases humanas de la vida de Jesús, y de mí hacen una cosa tan fuera de la vida humana que soy sólo cosa divina. ¿Dónde queda entonces la Santísima Humanidad, dónde el sacrificio de la Segunda Persona vistiendo una carne? ¡Pues verdaderamente era Hombre entre los hombres! Era el Hombre, y por tanto sufría viendo al traidor y a los ingratos, y por tanto gozaba con quien me quería o a mí se convertía, y por tanto me estremecía y lloraba ante el cadáver espiritual de Judas. Me estremecí y lloré ante el amigo muerto, pero sabía que le llamaría a la vida y gozaba viéndole ya con el espíritu en el Limbo. Aquí... aquí estaba frente al Demonio. Y no digo más.

Tú sígueme, Juan. Demos a los hombres también este don. ¡Bienaventurados los que escuchan la Palabra de Dios y se esfuerzan en cumplirla! ¡Bienaventurados los que quieren conocerme para amarme! En ellos y para ellos, Yo seré bendición».

Palabras clave

ECR 83.7

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

También para vosotros — y esto lo digo especialmente para aquellos que han sido designados para el cuidado de los corazones — es necesario aprender estudiando a Judas. Todos sois “Pedros”, vosotros, sacerdotes, y debéis atar y desatar; pero, ¡cuánto, cuánto, cuánto espíritu de observación, cuánta fusión en Dios, cuánto estudio vivo, cuántas comparaciones con el método de vuestro Maestro debéis hacer para serlo como debéis!

Palabras clave