Notas del tema

Palabras clave principales y transversales 🌟.

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Comodidad de lectura

ECR 65

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

JesĂșs predicĂł en la barca de Pedro, hablando de la cosecha de primavera. Aplica su lecciĂłn a las almas, diciendo que llega la sequĂ­a de SatanĂĄs, el viento helado del mundo, las rĂĄfagas de pasiĂłn y disgusto. En todo esto se necesita vigilancia y constancia. Señalando una higuera en el jardĂ­n de Pedro, explica que el ĂĄrbol ha hecho todo lo posible por sobrevivir y obedecer la voluntad de Dios, y que nosotros debemos hacer lo mismo, pues somos hijos del Señor.

Cristo nos anima a buscar la Fuerza, la Vida y la Luz, y por tanto a venir a Cristo, y nos conmina a seguir los Mandamientos, especialmente a amar.

Terminado el sermĂłn, JesĂșs fue al lago a pescar. Pedro dudaba, pero obedeciĂł. Se produjo la pesca milagrosa y SimĂłn de JonĂĄs exclamĂł que era un pecador. JesĂșs le dijo que le siguiera. Pedro lo dejĂł todo con AndrĂ©s, Santiago y Juan.

Palabras clave

ECR 65.1

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«Cuando en primavera todo florece, el hombre del campo dice contento: “ObtendrĂ© mucho fruto”, y se regocija su corazĂłn por esta esperanza. Pero, desde la primavera al otoño, desde el mes de las flores al de la fruta, ÂĄcuĂĄntos dĂ­as, cuĂĄntos vientos y lluvias y sol y temporales vendrĂĄn! A veces la guerra, o la crueldad de los poderosos, o enfermedades de las plantas, o del campesino. AsĂ­ es que los ĂĄrboles, que prometĂ­an mucho fruto, — al no cavĂĄrselos o recalzarlos, regarlos, podarlos, sujetarlos o limpiarlos — se ponen mustios y mueren totalmente, o muere su fruto.

Vosotros me seguís. Me amåis. Vosotros, como plantas en primavera, os adornåis de propósitos y amor. Verdaderamente Israel en esta alba de mi apostolado es como nuestros dulces campos en el luminoso mes de Nisån. Pero, escuchad. Como quemazón de sequía, vendrå Satanås a abrasaros con su hålito envidioso de mí. Vendrå el mundo con su viento helado a congelar vuestro florecer. Vendrån las pasiones como temporales. Vendrå el tedio como lluvia obstinada. Todos los enemigos míos y vuestros vendrån para hacer estéril lo que debería brotar de esta tendencia santa vuestra a florecer en Dios. Yo os lo advierto, porque sé las cosas.

Pero, ¿entonces todo se perderá cuando Yo, como el agricultor enfermo — más que enfermo, muerto —, ya no pueda ofreceros palabras y milagros? No. Yo siembro y cultivo mientras dura mi tiempo; crecerá y madurará en vosotros, si vigiláis bien.

Mirad esa higuera de la casa de SimĂłn de JonĂĄs. Quien la plantĂł no encontrĂł el punto justo y propicio. Trasplantada junto a la hĂșmeda pared de septentriĂłn, habrĂ­a muerto si no hubiera deseado tutelarse a sĂ­ misma para vivir. Y ha buscado sol y luz. Vedla ahĂ­: toda retorcida, pero fuerte y digna, bebiendo de la aurora el sol con el que se procura el jugo para sus cientos y cientos de dulces frutos. Se ha defendido por sĂ­ misma. Ha dicho: “El Creador me ha proyectado para alegrar y alimentar al hombre. ÂĄYo quiero que mi deseo acompañe al suyo!”. ÂĄUna higuera! ÂĄUna planta sin habla! ÂĄSin alma! Y vosotros, hijos de Dios, hijos del hombre, Âżvais a ser menos que esa leñosa planta?

Vigilad bien para dar frutos de vida eterna. Yo os cultivo y al final os darĂ© la savia mĂĄs poderosa que existe. No hagĂĄis, no hagĂĄis que SatanĂĄs rĂ­a ante las ruinas de mi trabajo, de mi sacrificio y tambiĂ©n de vuestra alma. Buscad la luz. Buscad el sol. Buscad la fuerza. Buscad la vida. Yo soy Vida, Fuerza, Sol, Luz de quien me ama. Estoy aquĂ­ para llevaros al lugar del que provengo. Hablo aquĂ­ para llamaros a todos e indicaros la Ley de los diez mandamientos que dan la vida eterna. Y con consejo amoroso os digo: “Amad a Dios y al prĂłjimo”; es condiciĂłn primera para cumplir cualquier otro bien, es el mĂĄs santo de los diez santos mandamientos. Amad. Aquellos que amen en Dios, a Dios y al prĂłjimo y por el Señor Dios tendrĂĄn en la Tierra y en el Cielo la paz como tienda y corona».

La gente, despuĂ©s de la bendiciĂłn de JesĂșs, se aleja, pero como no queriendo marcharse. No hay ni enfermos ni pobres.

Detalle

Al comienzo de su vida pĂșblica en CafarnaĂșn, JesĂșs habla de plantas y cosechas, comparĂĄndose con los hombres, y luego habla de la figuer de Pedro, que intentaba sobrevivir. Luego lo aplica a las almas.

Aprendemos que las plantas no tienen alma.

Palabras clave

ECR 65.1

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Yo soy Vida, Fuerza, Sol, Luz de quien me ama. Estoy aquĂ­ para llevaros al lugar del que provengo. Hablo aquĂ­ para llamaros a todos e indicaros la Ley de los diez mandamientos que dan la vida eterna. Y con consejo amoroso os digo: “Amad a Dios y al prĂłjimo”; es condiciĂłn primera para cumplir cualquier otro bien, es el mĂĄs santo de los diez santos mandamientos. Amad. Aquellos que amen en Dios, a Dios y al prĂłjimo y por el Señor Dios tendrĂĄn en la Tierra y en el Cielo la paz como tienda y corona.

Palabras clave

ECR 66

El Evangelio como me ha sido revelado

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JesĂșs estĂĄ solo. Judas viene a reunirse con Ă©l. El hombre de Keriot quiere seguirle y JesĂșs se entristece mucho. Conociendo su estado de ĂĄnimo, JesĂșs le revela que su Reino no es de este mundo, que su Reinado no es terrenal. Incluso le dice que Cristo serĂĄ traicionado, y Judas le asegura que nunca harĂĄ tal cosa. Lo dice por su honor, pero el Salvador le señala que no hay nada mĂĄs frĂĄgil. JesĂșs insiste entonces en que es amable, pobre y pacĂ­fico: que no conseguirĂĄ nada terrenal siguiĂ©ndole. Pero, sean cuales sean sus argumentos, Judas quiere seguirle. Incluso dice que JesĂșs debe llevĂĄrselo si es pecador y va camino de perderse. JesĂșs acepta y la visiĂłn termina ahĂ­.

Palabras clave

ECR 66.2

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Yo tengo a Dios conmigo. Yo soy su Verbo. Soy aquel que anunciaron los Profetas, que fue prometido a los Patriarcas, el esperado de las muchedumbres. Pero, ¿por qué, ¥oh Israel!, te has vuelto tan ciega y sorda que ya no sabes leer ni ver, oír ni comprender lo verdadero de los hechos? Mi Reino no es de este mundo, Judas. Disuådete. Vengo a traerle a Israel la Luz y la Gloria, mas no las de la Tierra. Vengo a llamar a los justos de Israel al Reino. Porque de Israel y con Israel debe formarse y venir la planta de vida eterna cuya linfa serå la Sangre del Señor, la planta que se extenderå por toda la Tierra hasta el fin de los siglos. Mis primeros seguidores serån de Israel; mis primeros confesores, de Israel; mas también mis perseguidores, mis verdugos y quien me traicionarå serån de Israel...

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JesĂșs hablĂł a Judas y le dijo:

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ECR 66.2

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

« (...) Aunque todos te traicionasen yo estaré contigo y te defenderé».

«¿TĂș, Judas? ÂżY en quĂ© basas tu seguridad?».

«En mi honor de hombre».

«Cosa mĂĄs frĂĄgil que una tela de araña, Judas. Es a Dios a quien tenemos que pedirle la fuerza de ser honestos y fieles. ÂĄEl hombre!... El hombre lleva a cabo obras de hombre. Para llevar a cabo obras del espĂ­ritu — y seguir al MesĂ­as en verdad y justicia quiere decir realizar obras de espĂ­ritu — hace falta matar al hombre y hacer que vuelva a nacer. ÂżEres capaz de tanto?».

Palabras clave

ECR 66.2

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

¡El hombre!... El hombre lleva a cabo obras de hombre. Para llevar a cabo obras del espíritu — y seguir al Mesías en verdad y justicia quiere decir realizar obras de espíritu — hace falta matar al hombre y hacer que vuelva a nacer. ¿Eres capaz de tanto?

Palabras clave