Notas del tema

La vida pública de Jesucristo en la EMV

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Comodidad de lectura

ECR 83.5

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

83.5 Tú lloras, Maestro, porque ha habido uno que te ha disgustado. Desde hace días tu rostro es como Sol ensombrecido por nubes. Yo te observo. Tu bondad cela tu herida, para que nosotros no odiemos al que te hiere; pero esta herida duele y te produce náusea. Dime, Señor mío: ¿Por qué no alejas de ti la fuente del dolor?».

«Porque es inútil humanamente y además sería anticaridad».

«¡Ah! ¡Te has dado cuenta de que hablo de Judas! Es por él por quien sufres. ¿Cómo puedes Tú, Verdad, soportar a ese embustero? Él miente y no cambia de color; es más falso que un zorro, más compacto que un peñasco. Ahora se ha ido. ¿A hacer qué? Pero, ¿cuántos amigos tiene? Me duele dejarte; si no, querría seguirle y ver... ¡Oh! ¡Jesús mío! Ese hombre... Aléjale de ti, Señor mío».

«Es inútil. Lo que debe ser será».

«¿Qué quieres decir?».

«Nada especial».

«Tú no te has opuesto a que se marche porque... porque te has asquedado de su modo de actuar en Jericó».

«Es verdad, Simón. Yo te sigo diciendo: Lo que debe ser será. Y Judas es parte de este futuro. Debe estar también él».

«Juan me ha dicho que Simón Pedro es todo autenticidad y fuego... ¿Le podrá soportar a éste?»

«Le debe soportar. También Pedro está destinado a ser una parte, y Judas es el cañamazo en el que debe tejer su parte; o, si lo prefieres, es la escuela en que Pedro más madurará. Ser bueno con Juan, entender a los espíritus como Juan, es virtud hasta de los tontos. Pero ser bueno con quien es un Judas, y saber entender a los espíritus como los de Judas, y ser médico y sacerdote para ellos, es difícil: Judas es vuestra enseñanza viviente».

«¿La nuestra?».

«Sí. La vuestra. El Maestro no es eterno sobre la Tierra. Se irá después de haber comido el más duro pan y haber bebido el más agrio vino. Pero vosotros os quedaréis para continuarme... y debéis saber. Porque el mundo no termina con el Maestro, sino que continúa después, hasta el retorno final del Cristo y el juicio final del hombre. Y, en verdad te digo que por un Juan, un Pedro, un Simón, un Santiago, Andrés, Felipe, Bartolomé, Tomás, hay al menos otras tantas veces siete Judas. ¡Y más, más aún!…».

Palabras clave

ECR 83.7

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

83.7 Jesús dice luego:

«Pequeño Juan, ¡cuántas veces he llorado, rostro en tierra, por los hombres! ¿Y vosotros quisierais ser menos que Yo?

También para vosotros, los buenos están en la proporción que había entre los buenos y Judas. Y cuanto más bueno es uno, más sufre por ello. Pero también para vosotros — y esto lo digo especialmente para aquellos que han sido designados para el cuidado de los corazones — es necesario aprender estudiando a Judas. Todos sois “Pedros”, vosotros, sacerdotes, y debéis atar y desatar; pero, ¡cuánto, cuánto, cuánto espíritu de observación, cuánta fusión en Dios, cuánto estudio vivo, cuántas comparaciones con el método de vuestro Maestro debéis hacer para serlo como debéis!

A alguno le parecerá inútil, humano, imposible cuanto ilustro. Son los de siempre, los que niegan las fases humanas de la vida de Jesús, y de mí hacen una cosa tan fuera de la vida humana que soy sólo cosa divina. ¿Dónde queda entonces la Santísima Humanidad, dónde el sacrificio de la Segunda Persona vistiendo una carne? ¡Pues verdaderamente era Hombre entre los hombres! Era el Hombre, y por tanto sufría viendo al traidor y a los ingratos, y por tanto gozaba con quien me quería o a mí se convertía, y por tanto me estremecía y lloraba ante el cadáver espiritual de Judas. Me estremecí y lloré ante el amigo muerto, pero sabía que le llamaría a la vida y gozaba viéndole ya con el espíritu en el Limbo. Aquí... aquí estaba frente al Demonio. Y no digo más.

Tú sígueme, Juan. Demos a los hombres también este don. ¡Bienaventurados los que escuchan la Palabra de Dios y se esfuerzan en cumplirla! ¡Bienaventurados los que quieren conocerme para amarme! En ellos y para ellos, Yo seré bendición».

Palabras clave

ECR 83.7

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

¡Pues verdaderamente era Hombre entre los hombres! Era el Hombre, y por tanto sufría viendo al traidor y a los ingratos, y por tanto gozaba con quien me quería o a mí se convertía, y por tanto me estremecía y lloraba ante el cadáver espiritual de Judas. Me estremecí y lloré ante el amigo muerto, pero sabía que le llamaría a la vida y gozaba viéndole ya con el espíritu en el Limbo. Aquí... aquí estaba frente al Demonio. Y no digo más.

Palabras clave

ECR 84

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

Jesús llega a Betania. Es su primer encuentro con Lázaro. Lázaro le confirma rápidamente que tiene fe en Cristo: cree que es el Mesías. Poco después, los tres hombres estaban comiendo: Lázaro le dice a Simón que su casa ha sido comprada por alguien anónimo (Mateo). El zelote sólo quería que su viejo criado pudiera quedarse en su casa, y el comprador accedió. Lázaro pregunta entonces al Maestro si utiliza palabras duras o palabras de misericordia, y Jesús responde que utiliza el amor. Menciona brevemente el Olimpo y las arenas movedizas que atrapan a los culpables, pero una palabra de amor puede ayudarles a salir. Lázaro habla entonces de sus lecturas, pues lee obras griegas y romanas para compararlas con sus libros judíos y ver en ellos la Doctrina de Dios. Jesús dice que no hay mal en leer sus libros, mientras no se altere en él la idea de Dios. Nos recuerda que toda acción no es pecado si actuamos santamente.

Palabras clave

ECR 85.1

El Evangelio como me ha sido revelado

Traducción en curso

Palabras clave

ECR 86

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

Jesús se encuentra en la Puerta de Piscis, donde ha de reunirse con Judas y los pastores (Isaac, Leví y José). Se encuentra con el soldado Alejandro, que le invita a calmar a los judíos. Jesús dirige un breve discurso a sus hermanos en la fe. Luego sigue hablando con Alejandro, en particular sobre el alma. Entonces llegan Judas y los pastores. Annalia, que había sido curada, llega también para bendecir al Salvador y, tras decirle unas palabras, el Señor la deja marchar. Finalmente, Judas le habló. Estaba desanimado, así que Jesús le animó y le dijo que las derrotas son normales en el apostolado, pero que luego todo se transforma en victoria. Por último, habló a los pastores y ahí terminó todo.

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ECR 87

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

Leví, José y los pastores están sin duda presentes en este capítulo, pero apenas intervienen. Isaac afirma que los mejores son los humildes y los pequeños de Yutta. Hay mucha resistencia a la evangelización, pero el pastor quiere continuar su labor de discípulo. Le da a Judas una hermosa lección: no te desanimes, no mires al pasado. Da gracias a Dios si has conseguido hacer algo hoy; si no, pídele ayuda mañana. Jesús continúa diciendo que lo más importante es seguir adelante, sin cansarse ni desanimarse, lo que ya es una forma de orgullo. Judas pregunta entonces cuándo será conocido en el mundo, y Jesús le explica que nunca lo será, porque el mundo no quiere salvarse. De momento, el Iscariote intenta ser bueno. Jesús da entonces su bendición a Isaac, que evangelizará Judea, y que por tanto abandona el grupo.

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