Notas de la palabra clave

Jesucristo - Dios-Hombre

Tema: Dios · Página 3 de 7

Comodidad de lectura

ECR 80.10

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

No dudéis nunca viéndome fuerte en todas las tentaciones de la vida, victorioso en las batallas de los cinco sentidos, del sentido y del sentimiento, sobre mi naturaleza de verdadero Hombre (la que tengo además de mi naturaleza de Dios). Recordad todo esto.

Palabras clave

ECR 83.7

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

83.7 Jesús dice luego:

«Pequeño Juan, ¡cuántas veces he llorado, rostro en tierra, por los hombres! ¿Y vosotros quisierais ser menos que Yo?

También para vosotros, los buenos están en la proporción que había entre los buenos y Judas. Y cuanto más bueno es uno, más sufre por ello. Pero también para vosotros — y esto lo digo especialmente para aquellos que han sido designados para el cuidado de los corazones — es necesario aprender estudiando a Judas. Todos sois “Pedros”, vosotros, sacerdotes, y debéis atar y desatar; pero, ¡cuánto, cuánto, cuánto espíritu de observación, cuánta fusión en Dios, cuánto estudio vivo, cuántas comparaciones con el método de vuestro Maestro debéis hacer para serlo como debéis!

A alguno le parecerá inútil, humano, imposible cuanto ilustro. Son los de siempre, los que niegan las fases humanas de la vida de Jesús, y de mí hacen una cosa tan fuera de la vida humana que soy sólo cosa divina. ¿Dónde queda entonces la Santísima Humanidad, dónde el sacrificio de la Segunda Persona vistiendo una carne? ¡Pues verdaderamente era Hombre entre los hombres! Era el Hombre, y por tanto sufría viendo al traidor y a los ingratos, y por tanto gozaba con quien me quería o a mí se convertía, y por tanto me estremecía y lloraba ante el cadáver espiritual de Judas. Me estremecí y lloré ante el amigo muerto, pero sabía que le llamaría a la vida y gozaba viéndole ya con el espíritu en el Limbo. Aquí... aquí estaba frente al Demonio. Y no digo más.

Tú sígueme, Juan. Demos a los hombres también este don. ¡Bienaventurados los que escuchan la Palabra de Dios y se esfuerzan en cumplirla! ¡Bienaventurados los que quieren conocerme para amarme! En ellos y para ellos, Yo seré bendición».

Palabras clave

ECR 83.7

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«A alguno le parecerá inútil, humano, imposible cuanto ilustro. Son los de siempre, los que niegan las fases humanas de la vida de Jesús, y de mí hacen una cosa tan fuera de la vida humana que soy sólo cosa divina. ¿Dónde queda entonces la Santísima Humanidad, dónde el sacrificio de la Segunda Persona vistiendo una carne? ¡Pues verdaderamente era Hombre entre los hombres! Era el Hombre, y por tanto sufría viendo al traidor y a los ingratos, y por tanto gozaba con quien me quería o a mí se convertía, y por tanto me estremecía y lloraba ante el cadáver espiritual de Judas. Me estremecí y lloré ante el amigo muerto, pero sabía que le llamaría a la vida y gozaba viéndole ya con el espíritu en el Limbo. Aquí... aquí estaba frente al Demonio. Y no digo más.

Tú sígueme, Juan. Demos a los hombres también este don. ¡Bienaventurados los que escuchan la Palabra de Dios y se esfuerzan en cumplirla! ¡Bienaventurados los que quieren conocerme para amarme! En ellos y para ellos, Yo seré bendición».

Palabras clave

ECR 126

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

En La Belle-Eau, Jesús pronunció una conferencia sobre el mandamiento: "No matarás". Explicó que, para medir la culpabilidad de un pecador, debemos hacernos esta pregunta: "¿A quién he golpeado? ¿Qué he golpeado? ¿Dónde he golpeado? ¿Con qué medios golpeé? ¿Por qué he golpeado? ¿Cómo golpeé? ¿Cuándo golpeé? Después de responder a todas estas preguntas, habla del amo que hace sufrir gratuitamente a sus esclavos. Se produce entonces un enfrentamiento entre el Amo y Doras, el fariseo. Este último muere en el acto, ante el asombro de los apóstoles.

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