ECR 174.5 · Volumen 3
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
Debes saber que el demonio no está por encima de Dios.
Notas de la palabra clave
ECR 174.5 · Volumen 3
Debes saber que el demonio no está por encima de Dios.
ECR 174.6 · Volumen 3
Dios, que es Padre, no maldice sino tras el pecado cumplido y obstinado.
ECR 174.6 · Volumen 3
Perdona. El pasado ha muerto.
ECR 174.6 · Volumen 3
Debes creer que cuando Dios dice: “quiero” el diablo se aleja sin necesidad de más cosas.
ECR 174.8 · Volumen 3
La vida (...) fluye como arco a caballo entre el pasado y el futuro, entre el mal y el bien. En el centro está el hombre con su voluntad y su libre albedrío. En los extremos están: en una parte, Dios con su Cielo; en la otra, Satanás con su Infierno. El hombre puede elegir. Nadie lo obliga.
ECR 174.8 · Volumen 3
Que no se me diga: “Pero Satanás tienta” como disculpa de bajar hacia el sendero bajo. Dios también tienta con su amor, que es bien fuerte; con sus palabras, que son muy santas; con sus promesas, que son muy seductoras. ¿Por qué, entonces, dejarse tentar por uno sólo de los dos, y además por el que no merece ser escuchado? Palabras, promesas, amor de Dios: ¿no son suficientes para neutralizar el veneno de Satanás?
ECR 174.8 · Volumen 3
Fijaos que ello no testifica a favor de vosotros. Una persona que tenga fuerte salud física supera con facilidad los contagios aun no siendo inmune a ellos. Sin embargo, si uno está ya de por sí enfermo, y por tanto débil, es casi seguro que perecerá si cae en una nueva infección, o, si sobrevive, quedará más enfermo que en el estadio precedente, porque no tiene fuerza en su sangre para destruir completamente los gérmenes infecciosos. Pues lo mismo sucede con la parte superior. Si una persona está moral y espiritualmente sana y fuerte, no es que esté exenta de ser tentada, creedlo, pero el mal no echará raíces en ella.
ECR 174.8 · Volumen 3
Incluso de nuestros enemigos debemos sacar cosas buenas. Observando sus errores debemos aprender a no caer en ellos.
ECR 174.8 · Volumen 3
Si estáis corrompidos, ¿cómo podréis actuar con pureza?
ECR 174.9 · Volumen 3
Cuando uno está corrompido arrastra hacia la corrupción, a menos que el otro sea un santo en el verdadero sentido de la palabra.