Notas de la palabra clave

Apostolado - Evangelización

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Comodidad de lectura

ECR 55.4

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

¿Sabes qué es el corazón de tu Jesús? ¿Has visto alguna vez el mar, el verdadero mar? ¿Sí? Pues bien, ¡mi corazón es mucho más amplio que el ancho mar! Y en él hay lugar para todos, para toda la humanidad. Y el más pequeño tiene, como el más grande, un lugar. Y el pecador, como el inocente, encuentra amor en él. A éstos les encargo una misión. Seguro. ¿Me quieres prohibir el darla? Yo os he elegido, no vosotros. Por tanto puedo, libremente, juzgar cómo emplearos. Y si a éstos les dejo aquí con una misión — que también puede ser una prueba, como puede ser misericordia el espacio de tiempo dejado al Iscariote — ¿puedes reprochármelo? ¿Sabes si a ti no te reservo una más grande? ¿Y no es la más hermosa la de oír que te digo: “Tú vendrás conmigo”?».

Palabras clave

ECR 56.6

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

A mi lado, siguiéndome, encontrarás Padre e hijos. Levanta la mirada, Simón. Allí el verdadero Padre te sonríe. Observa los espacios de la tierra, los continentes, las regiones. Hay hijos e hijos; hijos del alma para los que no tienen hijos. Te esperan a ti, y muchos como tú esperan. Bajo mi signo ya nadie será abandonado. En mi signo ya no hay soledades ni diferencias. Es signo de amor y da amor.

Palabras clave

ECR 70.5

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«Sí te pido que le evangelices con tu fe y caridad, con tu pureza, (...). Es una tierra contaminada por aguas muertas; hay que secarla con el sol del amor, purificarla con la honestidad de pensamientos, deseos y obras, cultivarla con la fe. Tú puedes hacerlo».

Detalle

Jesús habla a Juan sobre Judas. Sus palabras pueden aplicarse potencialmente a todos los evangelizadores y a todos los cristianos.

Palabras clave

ECR 72.4

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Si Él nos promete vestir nuestra miseria intelectual y espiritual con los fulgores de la potencia que el Padre le da para nosotros, debemos estar seguros de que lo hará, y nosotros tendremos ese poder de que nos habla el Maestro; no por nosotros, sino por su misericordia. Pero, ciertamente, todo esto sucederá si nosotros no ponemos orgullo, deseo humano, en nuestro obrar. Pienso que si corrompemos nuestra misión — que es completamente espiritual — con elementos terrestres, entonces decaerá también la promesa del Cristo; no por incapacidad suya, sino porque nosotros ahogaremos esta capacidad con el lazo de la soberbia.

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Simón el Zelote habla de Jesús y dice:

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ECR 76.6

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

76.6 ¿Quieres ser mi discípulo, Isaac?».

«¡No voy a servir!».

«¿Sabrás confesar mi presencia en el mundo?, ¿confesarlo contra las burlas y las amenazas?, ¿y decir que Yo te he llamado y has venido?».

«Aunque Tú no quisieras, diría todo eso. En esto te desobedecería, Maestro. Perdona que lo diga».

Jesús sonríe. «¿Ves como eres capaz de ser discípulo?».

«¡Oh, si sólo es para hacer esto!... Creía que era más difícil, que se necesitase ir a aprender con los rabíes para servirte a ti, Rabí de los rabíes... E ir a aprender cuando se es anciano...» — efectivamente, el hombre tiene al menos cincuenta años.

«Tú ya has aprendido todo lo que se enseña en una escuela, Isaac».

«¿Yo? No».

«Tú, sí. ¿No has seguido creyendo y amando, respetando y bendiciendo a Dios y al prójimo, evitando tener envidias, o desear lo ajeno, e incluso lo que era tuyo y ya no tenías? ¿No has seguido diciendo sólo la verdad, aunque ello te perjudicase? ¿No has evitado fornicar con Satanás cometiendo pecados? ¿No has hecho todo esto en estos treinta años de desventura?».

«Sí, Maestro».

«¿Ves? Ya has concluido los estudios. Sigue así y añade la manifestación de mi presencia en el mundo. No hay nada más que hacer».

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Jesús le pide a Isaac que le siga y sea su discípulo, pero Isaac piensa que no sabrá actuar correctamente.

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ECR 80.9

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Aquí sentí el cansancio del héroe y del asceta que en una hora de premonición se hace conocedor de la inutilidad de su esfuerzo... Lloré... La tristeza... reclamo mágico para Satanás. No es pecado estar tristes si la hora es penosa, es pecado ceder más allá de la tristeza y caer en inercia o desesperación.

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Jesús habla de su tentación en el desierto.

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ECR 83.7

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

83.7 Jesús dice luego:

«Pequeño Juan, ¡cuántas veces he llorado, rostro en tierra, por los hombres! ¿Y vosotros quisierais ser menos que Yo?

También para vosotros, los buenos están en la proporción que había entre los buenos y Judas. Y cuanto más bueno es uno, más sufre por ello. Pero también para vosotros — y esto lo digo especialmente para aquellos que han sido designados para el cuidado de los corazones — es necesario aprender estudiando a Judas. Todos sois “Pedros”, vosotros, sacerdotes, y debéis atar y desatar; pero, ¡cuánto, cuánto, cuánto espíritu de observación, cuánta fusión en Dios, cuánto estudio vivo, cuántas comparaciones con el método de vuestro Maestro debéis hacer para serlo como debéis!

A alguno le parecerá inútil, humano, imposible cuanto ilustro. Son los de siempre, los que niegan las fases humanas de la vida de Jesús, y de mí hacen una cosa tan fuera de la vida humana que soy sólo cosa divina. ¿Dónde queda entonces la Santísima Humanidad, dónde el sacrificio de la Segunda Persona vistiendo una carne? ¡Pues verdaderamente era Hombre entre los hombres! Era el Hombre, y por tanto sufría viendo al traidor y a los ingratos, y por tanto gozaba con quien me quería o a mí se convertía, y por tanto me estremecía y lloraba ante el cadáver espiritual de Judas. Me estremecí y lloré ante el amigo muerto, pero sabía que le llamaría a la vida y gozaba viéndole ya con el espíritu en el Limbo. Aquí... aquí estaba frente al Demonio. Y no digo más.

Tú sígueme, Juan. Demos a los hombres también este don. ¡Bienaventurados los que escuchan la Palabra de Dios y se esfuerzan en cumplirla! ¡Bienaventurados los que quieren conocerme para amarme! En ellos y para ellos, Yo seré bendición».

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ECR 83.7

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

También para vosotros — y esto lo digo especialmente para aquellos que han sido designados para el cuidado de los corazones — es necesario aprender estudiando a Judas. Todos sois “Pedros”, vosotros, sacerdotes, y debéis atar y desatar; pero, ¡cuánto, cuánto, cuánto espíritu de observación, cuánta fusión en Dios, cuánto estudio vivo, cuántas comparaciones con el método de vuestro Maestro debéis hacer para serlo como debéis!

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